El diputado que no logró retener su banca sostuvo que «la sociedad va en busca de un cambio». «No fuimos en esta elección el vehículo para el cambio. El que tiene el 50 por ciento en contra determina un nivel de polarización social que haría imposible forzar la Constitución con una reforma», expresó.
El diputado y referente del partido Norte Grande reconoció que su espacio hizo “una mala elección” y una de los factores que los perjudicaron fue ir a las urnas con boleta corta por la gran cantidad de colectoras. “Quienes no llevamos boletas a diputados nacionales fueron perjudicados en esta elección que fue mala”, expresó el legislador y consideró que más allá de quienes sean los ganadores “Es irreversible la partición de la sociedad en dos y elimina el proyecto reeleccionista de Beder”.
CARLOS SANTANDER:
«Las elecciones del 27 de octubre fueron enmarcadas por una ley fraudulenta votada por el bederismo y el radicalismo que permitió las colectoras que colmaron las mesas electorales y complicaron la función de fiscales y presidentes de mesas amontonados. Esta elección fue la guerra de las ensaladas que conformaron radicales asociados a quintelistas por un lado y radicales asociados a bederistas por el otro. El dinero del gobierno municipal y el dinero del gobierno provincial sirvió para financiar a una y otra mescolanza. Los vocales radicales (de la «oposición» en los respectivos Tribunales de Cuentas) hacen la vista gorda y encubren este saqueo y tantos otros. Es la misma clase política acomodada y enriquecida con sus camisetas mezcladas. Erich From señalaba: «la técnica de la infamia es hacer que el pueblo elija la verdad entre dos mentiras». Hasta ahora lo consiguieron. Así estamos.»

