En La Rioja, la falta de pago ya derivó en consecuencias penales directas. La jueza confirmó que “hubo cinco detenidos por incumplir la cuota alimentaria”, precisando que, si bien dos comenzaron a pagar tras recuperar la libertad, otros mantienen su postura. Uno de los casos más graves involucró a un niño con discapacidad cuya madre no podía costear los estudios médicos necesarios sin el aporte del progenitor.
La problemática impacta mayoritariamente en las mujeres, quienes suelen quedar a cargo de la crianza y el sostenimiento económico. Según Flamini, esto genera un fuerte desequilibrio, ya que muchas madres “se ven privadas de muchas otras situaciones como el crecimiento personal”. Hasta el momento, el juzgado no ha registrado casos de mujeres que hayan terminado detenidas por este motivo, siendo la morosidad una tendencia predominantemente masculina.
A pesar de los autos de procesamiento, la Justicia riojana reconoce las limitaciones del sistema para garantizar el efectivo ingreso del dinero a los hogares. “Existe la mejor intención y buena voluntad de los juzgados, pero nos quedamos sin herramientas; no sirve de nada el procesamiento si no tienen el pago de la cuota, ahora más que nunca que viene el inicio de clases”, concluyó la magistrada.

