Redacción de RiojaLibre
Dos de los cuatro puntos que exige el FMI a Argentina como condición para el préstamo de 50 mil millones de dólares, atentan directamente contra los riojanos: el FMI ‘recomienda’ a Mauricio Macri que ‘reduzca’ el pago de empleados públicos y que ‘aminore’ las transferencias a las Provincias.
Es decir, para el FMI, cada Provincia se las tiene que ‘arreglar como pueda’, menguando la dependencia de Nación. Lo preocupante es que antes de este acuerdo con el FMI, Nación ya incumplía con los fondos que le corresponden La Rioja.
Por el punto de coparticipación perdido en 1989, el Gobierno Nacional viene enviando fondos extra coparticipables a La Rioja. Este año esa cifra ascendía a 5.200 millones de pesos. Pero el macrismo, castigando a nuestra Provincia -y luego de arrancar el año en 0 para presionar al Gobernador que acompañe con el Pacto Fiscal- fijó solo la mitad de esos fondos que nos corresponden: 2.600 millones.
Ahora, la situación es límite, ya que el Gobierno riojano asegura que desde hace 7 meses (es decir desde que comenzó el 2018), Nación no envía el dinero correspondiente a esos 2.600 millones de fondos extra coparticipables. Así lo confirmó el mismísimo Gobernador Sergio Casas, que además envió un claro mensaje al Presidente Mauricio Macri y al Senador Nacional Julio Martínez: “debemos respetarnos entre todos, los riojanos necesitan que se envíe ese dinero, las provincias merecen respeto porque desde aquí se han consolidado las economías regionales que forjaron este país”.
El plan de Mashasha es claro: neronizar la Provincia. Si Casas no puede cumplir con el pago de sueldos, el riojano estará disconforme con el Gobierno Provincial (aunque la responsabilidad sea de Nación) y expresará esa disconformidad en las urnas. El gran problema de este maquiavélico plan de Julio Martínez, es que -si Nación continúa incumpliendo con los fondos- miles y miles de riojanos se verán invadidos por la indigencia.

