Redacción de RiojaLibre
El 2015 los encontró unidos. Primero, Alberto Paredes Urquiza fue determinante para que en la Interna del 8 de Marzo Sergio Casas venza a Néstor Bosetti en Capital, garantizando el triunfo en toda la Provincia. Luego, el 5 de Julio, el candidato a Gobernador Sergio Casas no ocultó su favoritismo por Paredes Urquiza (el PJ fue con dos fórmulas para Intendente), colaborando para que logre la Intendencia.
Ambos asumieron, y las circunstancias políticas fueron llevándolos por caminos distintos. Pero en el PJ muchos confían que la única salvación para el Partido es que el Gobernador y el Intendente recompongan su relación y conformen el mismo equipo que los llevó al triunfo en 2015. Al respecto, vale decir que se dejó trascender que durante el fin de semana el Intendente capitalino visitaría al Gobernador.
Hoy, el binomio Casas-APU parece muy lejano: la Constitución prohíbe la candidatura de Casas, y APU se muestra lejos del oficialismo Provincial y cerca de Cambiemos. Pero la política es el arte de lo posible: en los próximos días podría haber gestos que den esperanzas a quienes sueñan con esta fórmula para enfrentar a Julio Martínez.
‘La cosa está difícil, tenemos que poner lo mejor que tenemos’, es la frase que se repite puertas adentro del Pejotismo. Con esa premisa como base, varios dirigentes lucharán por hacer posible esta fórmula. Los Intendentes del Interior son una pieza clave en esta nueva era del Gobierno: mientras Florencia López y Yamil Sarruff piden públicamente que se reinterprete la Constitución para habilitar la candidatura de Casas, José Aparicio y Cristian Pérez se pasean por los medios aseverando que «para que el PJ sostenga el poder el año que viene, Paredes Urquiza debe estar adentro».

