Redacción de RiojaLibre
Los políticos nos tienen acostumbrados a la incoherencia e incongruencia, pero hay casos que llegan al colmo del ridículo. Sin lugar a duda, el protagonizado por Julio Martínez en el día de ayer se enmarca en este escenario. El flamante Diputado juró “por el Famatina, por Laguna Brava para que no se toque y por elecciones sin colectoras, clientelismo y sin fraude”.
El Interrogante es simple estimado Diputado: Si hubo clientelismo, si hubo colectoras, y –sobre todo- si hubo Fraude ¿Por qué legitimiza todo eso asumiendo la Banca?. Seamos lo más claros posibles: El Sistema Electoral que sentencia los resultados que permiten la asunción de Martínez es el mismo al que el mismo Martínez está acusando de Fraudulento.
Julio Martínez tiene la posibilidad de retener su banca porque la Cámara Electoral Nacional afirma que salió segundo en las elecciones del 27 de Octubre. Ahora bien, para Martínez esa Cámara Electoral Nacional está corroborando un fraude electoral en La Rioja; ya que el radical insiste en que Fuerza Cívica Riojana triunfó en las elecciones. ¿Cómo es esto Diputado? No entendemos. Aceptamos su resolución que nos da el segundo lugar y nos permite asumir la banca, pero NO reconocemos que declara a Tere Madera como ganadora.
El escenario que planteamos va más allá de quién tiene razón sobre el ganador de las elecciones; es una cuestión de coherencia. Si uno está disconforme con lo que enuncia la Cámara Electoral Nacional, es ‘incoherente’ e ‘incongruente’ que se asuma una Banca por la viabilidad que otorga ese mismo Tribunal Electoral. Tácitamente, Martínez está expresando: “La Cámara Electoral Nacional miente, legitima un fraude, pero no la denuncio porque es la que me permite mantener mi banca”.
Martínez está denunciando –mediáticamente- que Teresita Madera le ROBÓ la elección; Mashasha sostiene que ‘el pueblo’ le dio el triunfo, aunque la Justicia Electoral se lo arrebató. Sin embargo, no se sonroja para jurar al lado de quien acusa como LADRONA. Si alguien te ROBA algo y luego tenés la oportunidad de tenerlo cara a cara: ¿No hacés nada? ¿Actuás normalmente como si nada hubiera pasado?
A un dirigente que enarbola las banderas de moral y ética como principales herramientas políticas, le preguntamos: ¿Es ético lo que está haciendo? Si realmente piensa que hubo fraude y la Cámara Nacional Electoral lo está legitimando, ¿No corresponde que lo denuncie en la justicia y lo lleve a hasta las últimas consecuencias?.

