Redacción de RiojaLibre
Si la lista la definiese Julio Martínez, no habría dudas: Inés Brizuela y Doria-Héctor Olivares (o Daniel Miranda) Senadores, e Ismael Bordagaray-Marta De León Diputados. Esos son los nombres más importantes de FCR en la Provincia, y a los que Julio Martínez ‘más le debe’ en el crecimiento que ha mostrado el Frente desde el 2013.
Sin embargo, el escenario nacional influirá fuertemente en el armado de las listas en todas las Provincias. El PRO quiere comenzar a imponer ‘nombres propios’ e ir relegando a los ‘referentes radicales’. El Jefe de Gabinete Marcos Peña es el encargado de estudiar, analizar y terminar de definir las listas de legisladores nacionales. Es por ello que se descuenta que Paulo D’Alessandro (mantiene una relación excelente con Peña) será candidato en Octubre.
Reconociendo la supremacía del martinismo, desde el PRO Buenos Aires se aceptaría que un radical encabece la lista para Senadores, pero se exigirá que un referente del PRO esté al frente de la de Diputados, para asegurar el arribo de un ‘PRO puro’ al Congreso. Ese esquema significará un gran dolor de cabeza para Martínez, ya que tiene ‘comprometido’ ese lugar con Ismael Bordagaray, que lejos está de ser PRO y ‘coincidir’ con las políticas neoliberales del Gobierno Nacional.
Seguramente, Mashasha asegurará en Nación que FCR ganará la elección, metiendo los dos candidatos a Senadores, y contraofreciendo Brizuela y Doria-D’Alessandro (sacrificando a Olivares o Miranda). El planteo de Martínez sería: ‘ustedes denme libertad para armar la lista y yo les garantizo un referente del PRO en el Senado’. El problema surgirá si FCR no gana las elecciones y D’Alessandro se queda sin su banca en el Senado; de ser así, Mashasha podría pagar con su cargo su promesa incumplida.
Queda mucho para llegar a Octubre (las elecciones locales de Junio serán decisivas), pero con Martínez fuera de la Lista, el escenario parece estar más claro para las elecciones nacionales. Solo quedará definir si quien manda en Cambiemos La Rioja es Mashasha o el PRO; a partir de allí los nombres decantarán naturalmente.

