Redacción de RiojaLibre
Antes, uno iba caminando por la calle durante la noche y, al ver un policía en la vereda del frente, cruzaba la calle para sentirse más seguro. Hoy, uno va caminando por la calle, ve un Policía en la misma vereda y cruza la calle para alejarse y sentirse más seguro. Esa sea quizás la mejor manera de sintetizar lo que está sucediendo en La Rioja. Ya no pedimos que nos protejan, sino solo no ser una víctima más de los uniformados.
El Lunes comenzó el Juicio por el asesinato de Romina Ríos. El Policía Pedro Ortiz confesó que la mató con un disparo pero -para aumentar la sensación de desprotección de la ciudadanía- aseguró que fue porque se ‘le escapó un tiro’. Ortiz ya se había graduado y tenía un arma reglamentaria. Si vemos un joven policía en la calle… ¿Debemos temer que se le escape un tiro y nos mate?
Hace poco más de un mes, Rolando Bazán murió en un Calabozo de la Comisaría Tercera, haciendo recordar las peores épocas de la historia argentina. La familia de la víctima asegura que lo mató la Policía, por exceso de golpes. Se difundieron las fotos de Rolando, y su cuerpo evidencia golpes. A su vez, la detención de Rolando es más que polémica; todavía nadie pudo esclarecerla. Al respecto, abundan rumores sobre un triángulo amoroso que incluye a Rolando, la supuesta denunciante y al mismísimo comisario de la Comisaría Tercera, donde mataron a Rolando.
Por su parte, este fin de semana el propio Juez de Paz Lego de Chepes asegura haber sufrido el abuso y la violencia policíaca. «Me agarraron entre nueve y me metieron en un cuarto de cuatro por cuatro, donde me agredieron», relató Raúl Montiveros, mostrando fotos como prueba.
Estos tres casos son netamente ‘actuales’, pero si nos remontamos algunos años atrás encontraremos varios más, como por ejemplo el ‘asesinato’ de la joven Belén Brizuela a manos de un Policía en la Plaza Principal de Aimogasta.
La Policía riojana está contaminada, pero algo debe quedar claro: NO SON TODOS IGUALES. Existen uniformados honestos y con vocación de proteger al ciudadano. Son la mayoría, pero culpa de una ‘minoría’ corrompida, es el conjunto de la Policía la que paga las consecuencias. Para encontrar esa ‘minoría corrompida’ hay que mirar para ‘arriba’. Son los ‘de arriba’ los que protegen, mienten, engañan y -encima- dan armas reglamentarias a jóvenes asesinos vestidos de Policía.
¿Cuántos asesinatos tienen que pasar para que haya cambios? ¿Cuántos Policías Asesinos veremos pasar? ¿Cuántas muertes más se cargará el actual Ministro?

