Redacción de RiojaLibre
Lo sucedido esta semana con la Tarjeta SIRVE nos despertó una duda: ¿Por qué la SIRVE no es entregada por descuento por Planilla?. Al tratarse de un servicio básico, existiría un gran alivio para el empleado (tanto Municipal como Provincial), ya que evitaría el trámite. Abundaron denuncias sobre Picardías de los Comercios cobrando un ‘extra’ por la Tarjeta o ‘recarga’; con el descuento por Planilla sería uno de los tantos problemas que se saldaría.
Consultamos a funcionarios municipales al respecto, quienes nos informaron que «la SIRVE la usa todo el mundo, más allá de los empleados de la Municipalidad (Provincia tendría que descontar por Planilla a sus Empleados); se podría hacer cargas con descuento por planilla, pero sería solo para empleados porque es un sistema personal’. ‘Además -agregó- los medios de pagos los define la concesionaria del servicio, en este caso Red Bus’.
Ante este escenario, y teniendo en cuenta que el 75% del mercado laboral de La Rioja es estatal, se redobla la apuesta: ¿Por qué no existe una Tarjeta Estatal que permita cubrir necesidades básicas y esenciales? Pero OJO, no una Tarjeta que apunte a un ‘nuevo negocio’ para algunos funcionarios, sino que tenga como fin AYUDAR A LOS MÁS NECESITADOS.
Por qué no imaginar una Tarjeta Estatal que le permita a cada empleado comprar órdenes de APOS, Remedios, Tarjeta SIRVE, etc. ¿A quién no le ha pasado de ‘quedarse sin crédito’ en las Tarjetas de Créditos y NO poder comprar un determinado remedio? Es allí donde el ESTADO DEBE APARECER Y ACTUAR, ayudando al ciudadano. Es aquí donde debe aparecer la Vocación de Servicio de la que tanto se jactan todos los dirigentes políticos.
Hoy, el Banco Nueva Rioja volvió a ser Estatal, pero su Tarjeta tiene los intereses de créditos igual a que cuando sus dueños eran santiagueños… ¿Qué cambió entonces?. Si es verdad la vocación de servicio y de ayudar a los más necesitados, por qué no pensar en una Tarjeta Estatal SIN INTERESES y con beneficios, que sirva para que el Empleado cubra sus necesidades básicas.
Obviamente, esto significaría una inversión para el Estado. Al respecto, cabría preguntarse en qué se está utilizando el crédito por 100 millones de dólares que la Cámara de Diputados aprobó hace algunos meses. ¿No sería bueno que se utilice parte de esos fondos en esta Tarjeta Estatal, para ayudar al ciudadano que lo necesita?
Cuando los más necesitados (aquellos que se encuentran por debajo de la línea de pobreza) demandan ayudas, es cuando debe aparecer el Estado Protector. Una Tarjeta Estatal sería de gran ayuda para estos empleados.

