Despertar la conciencia de los empobrecidos y contribuir a su organización para luchar por una vida mejor fue el mayor delito que desordenaba la ancestral y apacible vida de los poderosos: Los terratenientes se quedarían sin peones si la actividad del Movimiento Rural Diocesano seguía concretando la creación de cooperativas entre el campesinado pobre y sin tierra, como los aglutinados en CODETRAL en el norte provincial. A los dueños de la explotación minera se les reducirían las ganancias si el sindicato de los mineros que se inició en la parroquia de Olta se fortalecía.
En el discurso y en la acción de estos poderosos y sus cómplices había que terminar con esta manifestación religiosa que traducida a los hechos de la vida cotidiana subvertía el orden establecido, explotador, injusto y bendecido durante siglos por creencias alienantes. Un obispo católico, jerarquía de la misma Iglesia que tantas veces se benefició de esos poderes establecidos, vino a desestabilizar la tranquilidad de la ordenada sociedad riojana.
Por eso esta ruptura que produjo la pastoral de Angelelli es una guía que nos conduce a los caminos de la lucha por una provincia y un país mejor.
Este 4 de Agosto estaremos en la Plaza un importante grupo de personas y de organizaciones para evocar la palabra y el hacer de Angelelli.
Programa de Actividades:
- Radio Abierta de 10 a 13 y de 17 a 20 hs
- Marcha 18 hs
- Acto de cierre
- Adhesión de la marcha contra la Violencia Institucional y Abuso de Poder
El recuerdo de Angelelli se observa en todos los ámbitos:




