El ministro de Gobierno, Seguridad, Justicia y Derechos Humanos de la Provincia, Claudio Saúl minimizó el asesinato de Nicolás Díaz y la problemática por el narcotráfico en la Provincia.
“Hace bastante que no teníamos un hecho de esta naturaleza”, resaltó y luego sentenció: “Es un hecho aislado de lo que normalmente en las estadísticas criminales viene sucediendo en la provincia de La Rioja”.
“Desde la investigación, de acuerdo a las pruebas testimoniales, periciales, informativas surgiere algo que hace a la comercialización, debe pasar los antecedentes ante el juez federal”, expresó asimismo.
“Como fiscal de Cámara, nunca permití que ninguna autoridad política o abogado privado me instruyera en lo que tenía que hacer. Lo que se garantiza desde el Ejecutivo es la independencia del poder judicial en cuanto a una investigación”, finalizó.
Crudo relato del Tío de Romero: “Mi sobrino es consumidor”
Desde el Hospital Enrique Vera Barros, Juan, el tío de Ricardo Romero informó el estado de salud de su sobrino, el joven que recibió disparos en barrio Islas Malvinas. Entre lágrimas el hombre admitió que su sobrino es consumidor y que el día del hecho había ido a comprar en la vivienda donde fue agredido junto a su amigo que falleció en el lugar. Romero está grave y se debate entre la vida y la muerte.
“Está peleando entre la vida y muerte. Tiene perforado el intestino y ayer nos dimos con la triste noticia que está con respirador artificial”, expuso sobre la salud del joven.
Romero aclaró la situación diciendo que, “no fue un tiroteo porque en este caso hubo una sola parte que fueron cuando los agresores dispararon”.
“Reconozco que mi sobrino y los otros chicos fueron a comprar estupefacientes. Duele pero es la realidad, y si decimos la verdad, vamos a aclarar las cosas”, expuso.
Asimismo dijo que, “fueron a comprar en la casa de la familia Mercado, y no se cuál fue el motivo de la pelea. Lo que si se es que cuando llego y lo veo a mi sobrino tirado en el suelo y a Nicolás Díaz ya fallecido, a los cinco minutos llegó la ambulancia y lo llevó al Hospital”.
“Yo me quedé al lado de Díaz como testigo y quiero aclarar que nunca les encontraron armas a los chicos y ellos nunca tuvieron armas. Es cierto que tiraron piedras, porque se defendían”, continuó.
Sostuvo que, “no se justifica como este muchacho Bulacio que ya tiene una muerte de persona encima, y al otro, de apellido Malvinas que es un malviviente, que está involucrado en varias causas, siguen como si nada”.
“Algunos medios hablan de tiroteo y no fue así”, aseguró por otro lado.
Romero dijo que, “en esa casa se vende droga y todo el mundo sabe eso. La Policía sabe que venden, que tienen antecedentes y esta gente va a salir para seguir jodiendo la vida de la gente”.
“No se si soy valiente o buen padre, no se eso pero trato de hacer lo que me decía mi padre: yo a mis hijos los contengo, al igual que con mis sobrinos mi hermano. No justifico que consuman, pero a la gente les digo que ellos también acepten que hay que ayudar a quien consume. La gente que vende, que todos los días caga la vida de la gente, la justicia les caiga como tiene que caer”, advirtió.
Envió un mensaje a la juventud: “que se apoyen en sus familias porque se puede vivir sano y a quienes consumen, la droga no solo los mata a ellos sino a toda la familia”.
El Padre de Ricardo Romero aseguró: «ese era un punto clave para comprar droga»
En una dura entrevista que mantuvo el padre de Ricardo Romero (23), quien por estas horas se encuentra en terapia intensiva luchando por su vida, brindó detalles del contexto en que sucedieron los hechos y cómo es la realidad del barrio Islas Malvinas.
Al ser consultado sobre el estado de salud de su hijo, Sergio Romero dijo que según el parte médico se encuentra grave, ya que el joven tiene perforado el intestino, y una lesión en el pulmón que complicó su cuadro.
Por otra parte, pidió que lo sucedido el sábado último no sea catalogado como “guerra narco” y que no se lo involucre a su hijo quien según aduce el hombre, habría estado en el lugar de la balacera circunstancialmente ya que habría ido a comprar cigarrillos de marihuana.
“Mi hijo fumaba porro, pero nunca estuvo involucrado en la venta de droga”, afirmó y agregó que “mi hijo, el hijo de cualquier vecino, sabía que ese (el lugar del tiroteo) era un punto clave para comprar droga”.
Además precisó que Ricardo nunca tuvo un arma, y que en ningún momento hubo enfrentamiento.

