Redacción de RiojaLibre
El Pedido del Intendente fue claro y conciso: determinar las nuevas autoridades antes de su discurso. Raúl Larraín era el nombre elegido por el Ejecutivo para ocupar la vicepresidencia primera, mientras que la vice segunda le correspondía al PRO.
Durante todo el verano, Warren Córdoba operó a destajo para sumar los votos suficientes (ocho) para que Larraín reemplace a Gabriela Amoroso en el tercer lugar de sucesión de la Intendencia. Lo logró, pero el mayor gesto se vio en plena sesión: la oposición (concejales Q y Radicalismo) se resistía a la figura de Enrique Cabrera como vice segundo y propuso pasar para la próxima sesión la definición de las autoridades.
Se produjo un momento de confusión y tensión, en el que el Bloque opositor pedía el lugar que estaba destinado para Cabrera, para un concejal Radical (Sebastián Cutrona). Lo cierto es que el Expediente sobre la designación de autoridades no se había tratado en comisión, por lo que se necesitaban dos tercios del Concejo para tratarlo sobre tablas y ‘liquidar el tema’ en esa sesión, tal como quería el Intendente. Dicha situación generó un inconveniente para el paredismo, ya que los 8 votos que se disponían eran insuficientes, y se requerían dos más para llegar a los dos tercios.
En ese instante fue cuando se observó la rapidez de reflejos y agilidad de Córdoba. Mientras radicales y PRO discutían tensamente sobre la vicepresidencia segunda, Warren se acercó a Carlos Machicote y Oscar Luna, persuadiéndolos de la necesidad de no dilatar la designación de autoridades. Con esos dos votos, el paredismo obtuvo los dos tercios y se definieron las autoridades: Raúl Larraín vicepresidente primero y Khalil Aleua (los Q resistieron a Cabrera) vicepresidente segundo.

