El documento relevado por un testigo ocasional dejó al descubierto el mecanismo anti-comercial que evade cualquier tipo de control de sanidad y bromatología que se lleva a cabo cuando se procede a la faena de pollos que se producen en la denominada “Granja de Pollos Sapem”, que funciona desde el 2013 en la zona expropiada del distrito Huaco, a pocos metros de la costa del río homónimo que abastece de agua para el consumo humano al departamento.
Sin embargo, esta situación que era prácticamente de conocimiento público no tuvo eco en las oficinas de bromatología de la comuna y los encargados del emprendimiento, en este caso Raúl Solorzano (Hermano de Carlos Solorzano, actual secretario de Turismo y candidato a vice intendente del actual mandatario José Aparicio) llevó adelante un procedimiento de producción que atenta contra toda norma sanitaria y que se mantiene hace mucho tiempo en el fondo de la casa materna; ubicada en el barrio Unión y Progreso, casi colindante con el Concejo Deliberante.
En ese lugar, los hermanos Solorzano que son reconocidos dirigentes del actual intendente José Aparicio, montaron un matadero de pollos, mediante una estructura levantada con bloques para cubrir la actividad que funciona de forma irregular y con ayuda de unos pocos empleados que trabajan en horas de la mañana o por la tarde, según el pedido que tengan de reparto.
De acuerdo al documento relevado, se puede observar las piezas de estos animales recién carneados, tirados en un patio de tierra y apilados por montones durante el proceso, situación que deja al descubierto la falta de cualquier principio de higiene. La situación es de extrema gravedad debido, no solo a la evasión de los controles sanitarios pertinentes sino también, que esta producción sería comercializada para el consumo humano en el departamento y otros puntos de la región.
Las imágenes no dejan de sorprender, pero es mucho más fuerte la impunidad que cubre este procedimiento productivo que carece de cualquier tipo de control y se desarrolla en pleno casco céntrico del departamento y ninguna entidad municipal toma participación.
Cabe destacar, que es reconocido por todos, el hecho de que estos encargados de la Sapem, son funcionarios del actual jefe comunal y a su vez, la Municipalidad es la encargada de comprar el animal, engordarlo y comercializarlo, por lo cual la cadena de responsabilidades tiene nombre y una explicación inmediata. La situación sobrepasa todos los límites, los desechos de estos animales se arrojan al canal de riego comunal generando olores nauseabundos y la propiedad se encuentra a metros del Concejo Deliberante y en diagonal a la casa del abuelo del mandatario municipal, lo cual deja entrever que no existe ningún tipo preocupación.
Abastecimiento local:
“Este emprendimiento actualmente cuenta con una planta de cinco trabajadores. Esta producción brinda fuentes de trabajo, desarrolla este eslabón de engorde cuidando esta ecuación económica, donde Granjas Riojanas le vende al Municipio el pollito, el Municipio lo engorda y luego lo vende y otorga un beneficio a consumidor local”, declaraba el presidente de Granjas Riojanas Sapem, Federico Bazán el pasada 27 de noviembre del 2013 durante una visita en el criadero.
Allí el jefe comunal, subía la apuesta de este negocio y sostenía la necesidad de ampliar la cadena productiva y vender pollo a bajo precio para el pueblo de Sanagasta; propósito que se realizó y que en las pasadas elecciones, sirvió hasta para que algunos concejales oficialistas salieran a regalar pollos por cada barrio.
¿Cuando inició el negocio?
Fue mediante una iniciativa promocionada durante el mes de noviembre del pasado año 2013, cuando el intendente José Aparicio salió a promocionar “la venta de pollo a bajo precio a nivel local”. Por ese entonces, sostenía que a través de la Sapem que habilitaron en Sanagasta, volcarían una producción de 1.500 pollos para el consumo.
El emprendimiento que administraron fue montado en las tierras expropiadas de Huaco y lo denominaron “Granja de Pollos Sapem”. No obstante, el mandatario presumía que aportarían “al mercado local sanagasteño carne de primera calidad y de elaboración propia”. En esa fecha, Aparicio había visitado el galpón de engorde acompañado por el presidente de Granjas Riojanas Sapem, Federico Bazán y el gerente de producción Héctor Demarchi, que verificaron las instalaciones donde alimentaban estos animales.
La estrategia de venta en ese momento, era prometedora y las autoridades anunciaban que buscarían instalar otro galpón que permita duplicar la cadena productiva, situación que finalmente no trascendió públicamente debido a que la producción bajo el perfil, pero nunca se detuvo.
Funcionarios sin ley
A la luz de los hechos, el procedimiento descontrolado de faena que llevan adelante desde esta Sapem que lideran funcionarios municipales sanagasteños; viola no solo normas de higiene y salubridad, sino también ordenanzas de convivencia establecidas en el mismo recinto legislativo local.
De acuerdo a la ordenanza N° 107 / 89, el Concejo Deliberante “prohíbe la instalación de corrales, caballerizas, tambos, establos, chiqueros, gallineros, etc dentro de la zona céntrica del departamento”, planteo que estos funcionarios ni siquiera respetan dejando a la vista una situación deficiente y de extrema gravedad en materia institucional y sobre todo, en el manejo de recursos económicos provinciales que son destinados a estos emprendimientos.
Como antecedente que los deja expuesto, es increíble ver la ilegalidad de esta actividad que sostienen funcionarios municipales que por un lado, están a cargo de su desarrollo, como es el caso de Raúl Solorzano. Pero lo peor, es que la faena se lleva a cabo a pocos metros del Concejo Deliberante, en el fondo de la casa materna del candidato a viceintendente Carlos Solorzano, quien además fue concejal del actual intendente y en la actualidad; se desempeña como su secretario de Turismo y se perfila a presidir el recinto legislativo en esta propuesta de gobierno que impulsa el jefe comunal por otros cuatro años.



