El dato saliente de la encuesta indica que si hoy fuesen las elecciones, el 60,7 por ciento asegura que no votaría por La Libertad Avanza.
La economía no repunta. La semana que comienza el INDEC dará a conocer el número de la inflación de marzo que, se espera, volvería a ser más alto que los meses anteriores. El de febrero fue de 2,9 por ciento y se consolidó como el noveno mes de suba consecutiva. También hay retrocesos en la producción industrial y en la construcción, entre otros, y los salarios de la mayoría de los trabajadores están lejos de poder ganarle a la inflación.
Según la encuesta a la que accedió este diario, el oficialismo sufrió un deterioro en las condiciones de legitimidad electoral ya que solo un 29,4 por ciento de los consultados manifestó que votaría por una eventual reelección de Milei, frente al 60,7 que dijo que no. Con una posición no definida aparece el 10 por ciento. La muestra se tomó del 1 al 3 de abril último y fueron encuestadas 2200 personas.
El rechazo a Milei, según muestran los datos que recolectó Zuban Córdoba, está anclado en la experiencia de gobierno. El primer motivo del mismo es “la mala gestión económica”, que se consolida como principal motivo, con el 47,0 por ciento. Luego, con 24,7, aparece “el incumplimiento de las promesas electorales”, y en tercero, desde la consultora notaron un crecimiento en la incidencia de factores reputacionales vinculados a hechos de corrupción (el 21,5 por ciento).
El caso de Adorni, sin embargo, aún no estaba en su pico máximo porque la encuesta se hizo del primero al 3 de abril. Entre lunes y miércoles, además de que se conocerán los datos del INDEC de la inflación de marzo, en Comodoro Py darán testimonio las cuatro mujeres que le prestaron plata a Adorni para comprar las dos casas que adquirió en el último tiempo. Dos de ellas están citadas para el lunes y otras dos para el miércoles. Todas en calidad de testigos.
Según explicaron en la encuesta, los datos del rechazo al gobierno por la corrupción “dialogan con el impacto público de las controversias recientes, que han contribuido a erosionar la credibilidad del oficialismo más allá de su núcleo duro de apoyo”. Es decir, tanto la economía, como las promesas de campaña incumplidas y el caso de Adorni –también el de LIBRA y Andis– generan un malestar social que se empieza a ver reflejado en los números.

¿Quiénes son los que aún lo apoyan?
El núcleo de apoyo al Presidente, según analizan desde la encuestadora, se sostiene principalmente en la confianza en su liderazgo. Eso opina el 47 por ciento. Por otra parte, están los detractores del peronismo que representan el 21,6 por ciento. Eso indica, explican, “que una parte relevante de su base electoral responde tanto a la adhesión como al rechazo identitario”. En un segundo plano, en tanto, aparece la valoración de las políticas de La Libertad Avanza (el 20,2 por ciento).
¿Quiénes lo rechazan?
Un 60,6 por ciento rechaza la posibilidad de un segundo mandato de Milei. Incluso dentro del electorado original del actual Presidente aparecen señales de desgaste: un 33,9 por ciento declara haber reducido o retirado su apoyo, principalmente por la situación económica (47,7 por ciento), pero también por factores asociados a la credibilidad, como promesas incumplidas (18,9) y percepciones de corrupción (12,7).
Sin embargo, de esos encuestados que lo rechazan, el 48,2 dice que apoyaría una alianza entre varios partidos para que le ganen a Milei. El 46,4 que votaría un espacio de centro que sea “más moderado”.
Y uno de los datos más destacados es que un 62,4 por ciento considera que la Argentina “necesita un candidato nuevo que no esté vinculado con ninguno de los partidos actuales”. Es decir, que estos números negativos para Milei no serían tampoco beneficiosos, por ejemplo, para el peronismo.
Milei, que mira las encuestas que le arrojan números negativos, está preocupado y decidió enojarse con las encuestadoras. El sábado compartió un tweet del diputado Bertie Benegas Lynch que decía que distintos medios y periodistas “vienen empujando falsedades de la encuestadora pro-Massa de Raúl Timerman y la de Shila Vilker que, la primera vez que escuché en TV, pensé que era candidata K”.
El mandatario agregó: “Delincuentes a sueldo. Uno peruKa rabioso, la otra pasada de zurda. Obviamente, siempre con preguntas sesgadas para satisfacer el apetito antiliberal”.
Sin embargo, más allá del enojo con las encuestadoras, el jueves de la semana pasada el Presidente tuvo que publicar un extenso tweet titulado: “Primero los datos”, en el que no le quedó más remedios que admitir que “estos últimos meses fueron duros”. Luego agregó: “estamos mejor, ahora ¿eso significa que todos están mejor? No. Sería intelectualmente deshonesto afirmarlo», dijo y, por último, le echó la culpa de todos los males de su gobierno al periodismo y “a los kukas”.

