No fue un error. Fue una decisión.
Carlos Roncoroni, Yiyi Ceballos, Luciana De León, Aníbal Olivera, Ángel Ávila, Karina Martínez y Nazareno Rippa eligieron no hacerse cargo. Eligieron abandonar a familias que hoy viven con incertidumbre, con miedo, sin saber si sus hogares van a resistir. Familias que necesitan tierra, seguridad y dignidad.
Son estos siete conejales quienes, teniendo la responsabilidad institucional de dar respuesta, decidieron mirar para otro lado.
El Pueblo (todos, no solo las familias afectadas del Barrio 20 de Mayo) debiera exigirles coherencia, exigirles compromiso. Porque después recorren los barrios con discursos vacíos y promesas de soluciones. Pero cuando llega el momento de actuar, se levantan y se van.
La política, en una provincia federal, tiene que estar al servicio de la gente, especialmente de quienes más lo necesitan. Gobernar es garantizar derechos, es cuidar la vida y la integridad de las familias, no especular ni esquivar responsabilidades.
Estos siete Concejales que juegan a las internas y rupturas pero para darle la espalda a la gente se ponen de acuerdo, deben estar a la altura. Porque 20 hogares damnificados no pueden esperar.
Vecinos, no olviden estos nombres: Carlos Roncoroni, Yiyi Ceballos, Luciana De León, Aníbal Olivera, Ángel Ávila, Karina Martínez y Nazareno Rippa.
