Redacción de RiojaLibre
La llegada de la vicepresidenta no solo genera revuelo en el ámbito oficial, sino que también es vista con buenos ojos desde el sector del ministerio de culturas y turismo. «La presencia de autoridades nacionales de alto rango jerarquiza el festival a nivel país, posicionando a la Chaya en la vidriera principal de los medios nacionales y atrayendo a un público diverso que busca vivir la experiencia ancestral de la harina y la albahaca…» nos confiaba una fuente interna del ministerio.
Un puente entre Nación y Provincia a través de la cultura
En un año donde la relación entre la Casa Rosada y el gobierno de Ricardo Quintela ha estado marcada por tensiones presupuestarias y disputas por fondos coparticipables, la visita de Villarruel se interpreta como un gesto de acercamiento a través de la identidad popular. Algunos puntos clave que alimentan la expectativa incluyen:
- Agenda Institucional: Se especula con la posibilidad de que Villarruel mantenga encuentros con referentes locales antes de participar en la apertura oficial de una de las noches chayeras.
La Chaya como escenario de unidad
Más allá de las banderías políticas, la Chaya 2026 se prepara para recibir a miles de almas con una grilla de primer nivel que incluye a Abel Pintos, Soledad Pastorutti y Sergio Galleguillo. La posible presencia de Victoria Villarruel en este contexto refuerza la idea de que la cultura y la tradición riojana son capaces de superar cualquier frontera ideológica, convirtiendo al autódromo en un espacio de encuentro y celebración federal.
De confirmarse su asistencia, sería una de las visitas más relevantes de los últimos años, subrayando la importancia estratégica que el Gobierno Nacional otorga a las festividades que mueven la aguja de la microeconomía y el turismo en el interior del país.

