El relato de la austeridad y la «motosierra» del Gobierno nacional chocó de frente con las estadísticas. Tras conocerse que la gestión de Javier Milei alcanzó un récord de 6 millones de planes sociales —un incremento del 50% en comparación con la administración de Alberto Fernández—, el oficialismo de La Rioja salió a marcar la contradicción y lanzó una grave denuncia sobre el destino de esos fondos.
La voz cantante fue la de Cristian Pérez, presidente del bloque de diputados justicialistas en la Legislatura provincial, quien no solo expuso la inconsistencia entre el discurso libertario y la realidad de los números, sino que advirtió sobre una supuesta maniobra de clientelismo político enfocada en la juventud.
«A contramano del relato libertario, con Milei ya hay 6 millones de planes sociales», comenzó analizando el legislador, haciéndose eco de los datos que sacudieron la agenda política en las últimas horas. Sin embargo, el punto más álgido de su declaración apuntó a la utilización de esa estructura de asistencia.
«Militancia rentada»
Para el diputado riojano, el aumento exponencial de la ayuda social no responde únicamente a la crisis económica, sino a una estrategia de construcción de poder territorial. «La diferencia también es que ese 50% más son direccionados a jóvenes, para militar políticamente», disparó Pérez.
La acusación golpea en la línea de flotación del discurso de La Libertad Avanza, que construyó su capital político criticando a la «casta» y al uso del Estado para fines partidarios. Según la visión del PJ local, la administración nacional estaría replicando e intensificando las prácticas que prometió erradicar, utilizando los recursos del Ministerio de Capital Humano para fidelizar a un sector demográfico clave: el voto joven.
El dato que encendió la polémica
La reacción del legislador surge luego de que trascendiera un informe que detalla la expansión de la asistencia estatal. Lejos de la reducción del gasto público prometida en campaña en este rubro específico, la cobertura se amplió drásticamente.
Para el peronismo de La Rioja, este dato valida sus críticas hacia el modelo económico nacional: por un lado, se ajusta a las provincias recortando fondos coparticipables y obra pública; por el otro, se expande la base de subsidios directos con, según denuncian, una intencionalidad política manifiesta de cara al futuro electoral.

