Martín Menem y Eduardo «Lule» Menem son los operadores esenciales para la supervivencia del modelo libertario, tanto en la Rosada como en el Congreso. El ascenso de ambos consolida un poder dual que tenía como principal objetivo vencer al peronismo de Ricardo Quintela en su provincia natal. El poder que ostentan Martín y Lule es abismal, ya que están en la ‘mesa chica’ del Poder en Nación.
La consolidación de los Menem no es solo un movimiento de poder en Buenos Aires, sino una ofensiva directa de Milei sobre el poder territorial de Ricardo Quintela. El ascenso de los Menem es un desafío frontal al modelo de dependencia fiscal de Quintela, que según el peronismo riojano, sufre “la paralización de la obra pública” y debe “levantar la voz” por los “muchos inconvenientes” generados por el ajuste nacional.

El poder de los Menem en el gobierno de Milei es total, concentrando la influencia en el Congreso y la administración central. La Rioja se ha convertido en el trofeo de guerra para Milei, pero en las recientes elecciones Martín y Lule Menem fracasaron y no se lo pudieron dar.
Lule Menem: la sombra que controla la administración
Eduardo «Lule» Menem, subsecretario de Gestión Institucional de la Presidencia, se ha convertido en la mano derecha de Karina Milei y el verdadero «todoterreno» de la gestión, aunque su trabajo se mantenga a menudo fuera de los focos.
El poder de la designación: Varias fuentes indican que “En el Gobierno no se mueve una silla de lugar si Lule Menem no lo permite”. Se lo describe como el hombre que controla “el 100%” de los nombramientos en la administración pública, desde el PAMI hasta la ANSeS, donde ha ubicado a gente de su confianza.
El origen del poder: Lule es un «operador todoterreno» con años de experiencia en el Senado, y su influencia fue clave para que Karina Milei rescatara a los Menem y les encargara la construcción del partido libertario en todo el país.
Martín Menem: el consolidador parlamentario
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, es la cara visible de la operación, encargada de traducir el «diálogo» presidencial en «letra chica» y construir la mayoría necesaria para las reformas.
La batalla del Congreso: Martín Menem fue el encargado, junto a Lule, de construir la estructura de LLA en los 24 distritos, una estrategia que, según sus seguidores, les salió bien al asegurar un bloque propio sin depender de los gobernadores. El objetivo ahora es asegurar los acuerdos para las reformas laboral y tributaria.
Respaldar la gestión: Martín se ha posicionado como el defensor de la gestión libertaria, respondiendo a las críticas internas y asegurando que la “presidencia de la Cámara de Diputados es de La Libertad Avanza”.

