Los vuelos con Fred Machado
La causa 1780/2021, a cargo del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, confirmó que Espert viajó 35 veces en aeronaves pertenecientes al empresario Fred Machado, acusado de narcotráfico y lavado de dinero. En al menos cinco de esos vuelos, según declararon pilotos y testigos, compartió cabina con el propio Machado. Lo más grave es que durante mucho tiempo Espert negó estos vínculos y admitió apenas un único viaje. La Justicia ahora le demuestra lo contrario con registros de vuelo irrefutables.

Los 200 mil dólares en la mira
Como si los vuelos no fueran suficientes, la investigación dio otro paso más profundo: documentación oficial del Bank of America, incorporada como prueba en un tribunal de Texas, certifica una transferencia de USD 200.000 a nombre de José Luis Espert. El giro de dinero salió de empresas ligadas a la socia de Machado, Debra Mercer-Erwin, condenada en Estados Unidos. El detalle más inquietante es que la operación bancaria lleva asociado el código de una de las aeronaves utilizadas por Espert en su campaña de 2019. Es decir, los vínculos no son casuales ni aislados: son parte de una trama de relaciones políticas y financieras difícil de justificar.
Una defensa poco convincente
Espert intentó defenderse con un video en redes sociales. Reconoció haber recibido el dinero, pero aseguró que se trataba de un contrato de consultoría económica para una minera en Guatemala. Dijo que la transferencia fue “en blanco” y declarada ante la AFIP. Sin embargo, el argumento se desmorona frente a los registros internacionales: la operación aparece en la contabilidad de una empresa de aviación usada para lavar dinero del narcotráfico. No es un simple pago profesional, sino parte de una red bajo investigación judicial.
La foto que expone a La Libertad Avanza
En este contexto aparece la foto de un candidato riojano de La Libertad Avanza junto a Espert. Más allá de que posar con dirigentes nacionales sea habitual en campañas, la imagen adquiere otra lectura cuando uno de los protagonistas enfrenta denuncias por haber recibido dinero sucio y por haber volado repetidamente en aviones de narcos. La política riojana queda así manchada por un escándalo que trasciende fronteras.
Hipocresía y doble discurso
Lo más inquietante es la contradicción. Espert y La Libertad Avanza construyeron su discurso sobre la idea de la “lucha contra la casta” y la “corrupción política”. Sin embargo, hoy aparecen vinculados a redes que manejan millones en vuelos privados y transferencias sospechosas. La incoherencia entre lo que se predica y lo que se hace erosiona la credibilidad no solo de Espert, sino de toda la fuerza política que lo respalda.
Repercusiones políticas
El oficialismo libertario busca despegarse, pero el daño está hecho. La Justicia avanza con pruebas concretas y el caso ya tiene resonancia internacional. Mientras tanto, la oposición exige que Espert renuncie y que se investigue el origen del dinero que financió su campaña. La foto riojana se convierte en un símbolo incómodo: muestra cómo, en la práctica, las alianzas políticas se construyen sin medir las consecuencias ni la transparencia de los referentes.
Un país golpeado por la desigualdad y la pobreza no puede naturalizar que candidatos se fotografíen con dirigentes investigados por vínculos con el narcotráfico. La política debería dar ejemplo, no alimentar la sospecha de que detrás de los discursos de moralidad se esconden relaciones turbias con quienes financian campañas desde la ilegalidad.

