Redacción de RiojaLibre
Ayer a la tarde Néstor Bosetti volvió a juntar a toda su dirigencia para ver ‘qué pensaban’ sobre la posibilidad de ‘cerrar’ con Casas. El más efusivo y directo a la hora de pedírselo en la cara a Bosetti es el ‘Negro’ Elías: «vamonos Tití, ya nos cagaron una vez, nos vamos y los dejamos en pelotas». Sin la verborragia del Intendente de Chamical, es la gran mayoría la que piensa lo mismo. Sin embargo son más diplomáticos a la hora de expresarlo. Entre los nombres más destacados puede mencionarse a José Aparicio, Pedro Ferrari, Raúl Andalor, Rocier Busto, Ariel Oviedo, Oso Chamía, Florencio Bazán y todos los que ves en la foto con un círculo rojo.
Lo que pide este sector ‘rupturista’ es abrirse y conformar un frente antibederista con Ricardo Quintela, Néstor Bosetti y Lázaro Fonzalida a la cabeza. Se puede pedir la vice o -más tentativo aún- la Intendencia en Capital con Fonzalida de vice. Frase que se repite una y otra vez en las reuniones: sin el empuje del bosettismo, el bederismo estaría muerto.
A su vez, el coqueteo de la fórmula Menem-Casas (el gobernador es el que promociona la caravana de esta tarde) es tomado por el sector como otra ‘mojada de oreja’. La sensación latente es «se nos están riendo en la cara».
Si hay un enojado por el fraude del 8M se llama Néstor Gabriel Bosetti. A sabiendas de eso, y según una fuente super confiable de RL cercana al Ministro, Julio Martínez llama insistentemente a Tití para ofrecerle la vicegobernación. El radical sabe que necesita un ala peronista para llegar a la Casa de las Tejas y en lugar de ser segundo de RQ, puja por convencer a Bosetti para que sea su compañero de fórmula.
Pero aquí existiría un quiebre del Bosetti con su sector: el 99% de los bosettistas piensa que «Mashaha es el límite». Incluso los pocos que quieren quedarse en el bederismo aceptarían una salida pero para formar parte de otro frente peronista (RQ y Fonzalida), «si se va con Martínez, hasta acá llegamos», repiten.
El Ministro está fortaleciendo su propio espacio (Bosettismo) y acordar con Martínez significaría un golpe letal: la gran porción de su dirigencia lo dejaría que se vaya solo.
Así están las cosas en el Bosettismo: NADA DEFINIDO. Tal es la incertidumbre que al almuerzo de ayer estaba invitado Sergio Casas, pero los ‘Diputados’ del sector frenaron a Tití: «Para qué lo vas a traer si no sabemos qué vamos a hacer, primero decidamos nosotros».

