Redacción de RiojaLibre
Afortunadamente, el riojano más humilde aprendió a no dejarse dominar por la mala política. En nuestro informe del viernes sobre las Dádivas bederistas, culminamos diciendo: «No se le puede pedir al pobre que no acepte un bolsón de comida; que sí lo acepte, pero que no vote».
Parece que nuestro deseo se hizo realidad: una gran cantidad de riojanos recibieron las dádivas, pero NO votaron; haciendo fracasar a la fuerza del aparato bederista.
La imagen que te mostramos refleja lo que pasó durante la jornada de hoy: Dos riojanos recibiendo el bolsón, y luego dando la espalda.
El 8M muestra un gran avance para la política riojana. La escasísima participación que hubo nos da la buena noticia de que ‘la dignidad riojana no se vende’

