Redacción de RiojaLibre
No hace falta remontarse muchos años atrás, para ver que el radicalismo, en su alianza con el macrismo, llegó a tener tres de los cinco diputados nacionales, dos de los tres senadores, y siete diputados provinciales. Hoy, tras la pésima elección del Domingo, esos números son una utopía.
No hay ningún radical en las cinco bancas de Diputados Nacionales, son todos peronistas: cuatro que responden al oficialismo provincial (Gaby Pedrali, Ricki Herrera, Sergio Casas y Beba Soria) y uno del peronismo disidente, enfrentado con Julio e Inés (Felipe Álvarez). Por su parte, hay solo un Senador de la UCR (Julio Martínez que obtuvo su banca en 2017) y solamente dos (de 36) Diputados Provinciales: Gustavo Galván y Roberto Klor.
Está claro que los números hablan de un fin de ciclo en la conducción de la UCR. Si el partido centenario no reacciona a tiempo, en dos años estaría en serio riesgo de extinción en La Rioja.

