Hasta su domicilio del Barrio San Vicente llegó Julio Martínez en compañía de sus pares provinciales Marta de León y Walter Cruz, además de las dirigentes Karina Maldonado, Claudina Rodríguez y Olga Calderón. En la oportunidad el legislador nacional se interiorizó de la situación de la funcionaria policial y calificó de “aberración” lo dispuesto por los jefes policiales.
“Vinimos a darle nuestro apoyo porque entendemos que su castigo es injusto ya que sólo reflejó el malestar de la fuerza ante los reiterados incumplimientos y mentiras que sólo reciben por parte del gobierno provincial” le expresó Martínez.
“A diario en cada dependencia policial que visitamos, sus miembros nos hacen conocer la triste realidad que les toca vivir con sueldos que no alcanzan, con malas condiciones laborales pero que no se animan a decirlo públicamente por temor a las represalias del gobierno. Acoria no se calló y hoy es el fiel reflejo del accionar del gobernador y sus jefes policiales” disparó el legislador nacional.
“Las circunstancias exigen que alguien hable, si bien la fuerza no lo permite pero ustedes pasan muchas injusticias y alguien debe dar a conocer lo que está sucediendo” manifestó Martínez dirigiéndose a la amplia familia policial.
Sindicalización
El legislador nacional reveló su postura a favor de la agremiación de las fuerzas armadas y de seguridad, en ese sentido explicó los alcances del proyecto presentado el año pasado en la Cámara de Diputados de la Nación, el cual no pudo convertirse en ley debido al rechazo de los diputados del oficialismo.
“Creo en la sindicalización de las fuerzas de seguridad como muchos países del mundo la tienen, en ese sentido presenté un proyecto en el Congreso de la Nación pero el oficialismo no permitió que se trate”. Citó la medida fuerza originada en córdoba a finales del año pasado donde no se contó con interlocutores y las esposas terminaron sentándose a hablar con la patronal. “Por eso es necesario tener un canal donde nuestras fuerzas de seguridad expresen su humor y necesidades. También buscamos que exista un defensor de los miembros de la fuerza para que puedan recurrir a contar lo que les está pasando y que no ocurra lo mismo que con el Gendarme Maza, que junto a 14 compañeros de él, lo terminaron echando por dar a conocer el descontento de la fuerza”.

