En clara defensa a los siete ciudadanos chiliciteños imputados por la justicia, Bordagaray aseguró que «estamos a unos días de conocer la sentencia por el asesinato de Monseñor Angelelli, será un momento sin dudas de claridad para nuestra provincia y de devolverle al pueblo algo de la justicia perdida. Pero nuestros luchadores sociales siguen siendo perseguidos, por supuesto que salvando las diferencias, pero con tantos rasgos de autoritarismo desde el gobierno provincial que la verdad indigna».
«Es el momento de comenzar a discutir sobre la independencia de poderes, cuestión que nunca debería haberse perdido y cortar el vínculo de obediencia entre el Poder Judicial y el Poder Ejecutivo definitivamente, sino en esta provincia nunca habrá justicia para el pueblo», finalizó.

